¿Por qué no intentamos ser productivos?

2 Jul
2010

Zas

Si os fijáis, es posible catalogar tanto en vuestra vida personal como profesional a las personas que conocéis en dos tipos. Está claro que podemos clasificarlas como hombres o mujeres, como rubios y morenos o como altos y bajitos y que hay cientos de atributos en los que nos podemos fijar en las personas, pero en esta entrada me quiero centrar en aquellos que podemos clasificar como productivos y como pasivos.

Las personas productivas son aquellas que nunca paran quietas. Cuando están trabajando saben qué tienen que hacer y se les puede dejar solos. Cuando están en su tiempo libre se dedican a sus cosas y hasta tienen tiempo para hobbies: van al gimnasio, aprenden a tocar instrumentos, leen libros, quedan con amigos, piensan en su futuro, están aquí o allá … En definitiva, sacan mucho jugo de las 24 horas del día y tratan de tomar las riendas de su vida.

Por otro lado están las personas pasivas. Estas me temo que son las que más abundan. Cuando están trabajando hay que estar constantemente pendiente de ellos o dejarles tareas que no necesiten apenas supervisión. Pierden su valioso tiempo libre y hacen cosas a última hora y porque se ven obligados. Sus pensamientos de futuro son los que han visto en anuncios de televisión o lo que le han contado sus amigos: quiero vivir en el caribe, comprarme el coche tal, que me toque este premio, etc.

Esto no quita para que personas que sean muy productivas en el trabajo sean muy pasivas en su vida personal y al revés, que personas muy pasivas en el trabajo sean después muy productivas en su tiempo libre.

Partiendo de la base de que tenemos un tiempo finito y de que las tareas que queremos hacer, aunque las hagamos por placer, son en parte una carga, ¿por qué no intentamos ser productivos y hacer más y mejores cosas en menos tiempo?. ¿Por qué no seguimos la Ley de Arquímedes y usamos la productividad como un punto de apoyo?

Dame un punto de apoyo y yo moveré el mundo

Dame un punto de apoyo y yo moveré el mundo

Podemos identificar los elementos de ese dibujo como sigue: el hombre que aparece a la derecha podríamos ser nosotros, y el mundo que aparece a la izquierda todas las cosas que queremos vivir y que tenemos que hacer en un momento dado. La palanca sería el tiempo, que es lo único que necesitamos para poder realizarlas, y el punto de apoyo sería nuestra productividad: en función a si está en un sitio o en otro podremos mover nuestro mundo con mayor o menor esfuerzo.

Llegados a este punto cualquiera de nosotros puede pensar que es muy productivo, ¿de veras crees que lo eres?, ¿sabrías decirme 5 cosas no rutinarias que vayas a hacer esta semana?, ¿y 10 que vayas a hacer en un mes?. En el último año, ¿has dedicando más tiempo a hacer las cosas que realmente quieres?, ¿te has planteado cuáles son y has pensado qué vas a hacer para conseguirlas?

Vayamos al plano profesional. Si una persona tiene apuntado qué cosas tiene que hacer esa semana y otra persona no lo tiene, lo normal es que quien lo tiene apuntado lo consulte, no se desoriente y se centre en lo que tiene que hacer. Esa semana se puede torcer para ambos, pero quien apuntó qué tenía que hacer podrá, a la semana siguiente, retomar el asunto y centrarse más fácilmente que quien no apuntó nada, ¿estais de acuerdo?

Si hay dos equipos de desarrollo, uno tiene una herramienta en la cual poder apuntar los errores que aparecen en el producto y el otro no, ¿cuál creéis que podrá resolver primero los errores más importantes o saber qué falta por solucionar?. El otro equipo irá solucionando errores casi a ciegas, lo que lo convierte en un equipo pasivo.

Si contratamos a dos personas para hacer un trabajo con la misma experiencia, y uno de ellos se forma leyendo libros y la otra no, ¿cuál a la larga acabará teniendo una mayor visión y un mejor rendimiento?, ¿quién es activo ahí?

Como anécdota, recuerdo que un dia trabajando no sabía qué comandos tenía que lanzar para hacer una cosa y que le pregunté a Javier Planello. Mi sorpresa vino cuando vi que cambió de ventana para irse a evernote y que me lo miró y envió por correo en un segundo. Adios arqueología creativa en el correo o búsqueda en varios .txt sueltos. ¿Por qué no hacemos todos algo así y tenemos un lugar donde apuntar las cosas que no se nos deben olvidar?, ¿no creéis que con algo tan sencillo es fácil ganar en productividad?

Yo lo que hago es, por un lado, apuntar las cosas que tengo y que quiero hacer en meorganizo.es y, por otro, centrarme en el trabajo cuando estoy trabajando y en mi vida personal cuando estoy en mi tiempo libre. También uso bastante el calendario y, últimamente, utilizo evernote.

¿Podrías darnos algún truco que uses para ser más productivo?

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4 respuestas a ¿Por qué no intentamos ser productivos?

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chuidiang

2 de Julio de 2010 a las 18:58

Aunque no lo creas, yo recuerdo el genial lema de Nike: “Just do it”.

Normalmente siempre tengo muchas cosas en la cabeza o anotadas que quiero hacer y muchas veces me puede la pereza. Cuando llega el momento de hacer algo de eso, me pongo a pensarlo y encuentro miles de excusas para no hacerlo y dejarlo para mejor ocasión, para tirarme en el sofá o ponerme a hacer zapping en la tele. En esos momentos, recordar este lema “Just do it” o traducido literalmente “no lo pienses tanto y simplemente hazlo”, me ayuda a levantar el culo del asiento (no siempre, pero sí con cierta frecuencia).

Se bueno.

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Raúl Expósito

3 de Julio de 2010 a las 2:06

Si, la procrastinación es un mal que se extiende y que nos invade con mucha facilidad :)

Hace no mucho lo hablaba con un amigo. El apuntar las cosas que quieres y tienes que hacer te ayuda primero a identificarlas y a centrarte, y segundo a poder preguntarte cómo te las vas a apañar para hacerlas. El hacerse o no esta pregunta es lo que separa a las personas productivas de las pasivas.

Siempre hay algo que seguro que no nos apetece hacer, pero seguro que también antes o después podemos hacer un hueco en el que no nos venga tan mal dedicarle tiempo. También es cuestión de voluntad, me apunto lo del “Just do it” para cuando me entre la pereza :)

Muchas gracias por el comentario y saludos

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Álvaro

5 de Julio de 2010 a las 12:54

Yo no tengo tan claro la diferencia que haces entre personas “Pasivas” y “Productivas”, tal y como yo lo veo todas hacen cosas las 24 horas de día y la diferencia radica en que unas las hacen para conseguir un bien superior a largo plazo y otras para obtener un bien a corto plazo. Todo se basa en la búsqueda de placer y en las formas que cada uno tiene para obtenerlo.
Los grandes líderes de la historia y de la historia que no está escrita ( por lo que no se llama historia ) se distinguen de los demás por su visión a largo plazo. Por eso, y volviendo al tema original, lo que tu diferencias como personas “Pasivas” y “Productivas” yo lo veo como “vagos” y “menos vagos”.

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Raúl Expósito

5 de Julio de 2010 a las 21:35

Buenas Álvaro,

Hay personas que son muy activas pero que en realidad nunca llegan a ninguna parte, y es porque no tienen claro a donde quieren llegar, quizá porque nunca se lo hayan planteado. Está claro que para poder ser productivo primero tienes que ser activo, pero ser activo no implica ser productivo.

Te pongo como ejemplo al personaje de este cuento:
http://yoriento.com/2007/01/la-afiladora-de-lapices-lo-importante-es-hacer.html/

La mujer como podrás ver es muy activa pero muy poco productiva, o al menos en la forma que quería inicialmente.

De todos modos yo no veo la productividad únicamente como hacer planes a largo plazo. Está claro que tienes que tener un fin en mente y enfocarte en él, pero está más claro todavía que tienes que disfrutar por el camino.

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