Un día cualquiera uno se levanta, con sueño como suele ser lo habitual, y entre los primeros pensamientos conscientes del día aparece lo que viene a ser el yin de nuestro día a día:
Hoy va a ser un día estupendo
Sin embargo, sin tardar demasiado, a nuestro yin le sale un yang como a un Agosto cualquiera le sale un mes de Septiembre:
… seguro que viene alguien y me lo jode
Ya tenemos a la fuerza que mueve al Tao en movimiento. Da igual que tuvieras el día y la semana planificadas y que supieras de antemano qué tienes que hacer, cómo y con quién. Eso a tu cruel destino no le importa en absoluto. Como si del principio de la entropía se tratase, para que un desequilibrado entre en equilibrio tiene que desequilibrar aún más a un tercero. El problema para tí es que ese tercero sueles ser tú y no puedes, por desgracia, equilibrarte desequilibrando a una cuarta persona.
En esto del desarrollo del software este tipo de desequilibrios son, por desgracia, muy habituales: hay servidores que se caen, clientes que quieren que les atiendas, aparecen errores en el software, hay que hacer desarrollos nuevos, los usuarios y los desarrolladores hablan idiomas diferentes, la tecnología cambia y hay que estar al día, etc. Lo que viene a ser trabajar.
En este mundillo el estrés no sólo entra sin llamar a la puerta sino que además la disposición del terreno juega a su favor, y es que los desarrolladores tenemos trabajos sendentarios, muchas veces aburridos y muchas otras frustrantes. No me extraña que algunos oigan a duencecillos pidiendo a gritos prender fuego al edificio cuando los están desequilibrando constantemente.
Y es que estar sentado delante de un ordenador tratando de crear cosas nuevas o solucionar problemas requiere de atención y de concentración, o al menos de un poco de paz. Imaginaros que nuestra mente fuese un estanque en el cual las aguas estuviesen tranquilas: en ese estado mental las ideas fluyen sin perturbaciones, el tiempo no existe, se encuentran soluciones a los problemas y se consigue hacer más con menos. Llegar a este estado cuesta esfuerzo, de hecho algunos no lo alcanzan nunca, y es muy fácil destruirlo tirándole una piedra en forma de llamada telefónica, de correo electrónico o de petición de alguien que cobra más que tú. Si a tu cruel destino no le importas en absoluto, imagínate a esos.
Ante estas situaciones, o ante muchas otras parecidas, podemos hacer dos cosas:
Nuestro estado mental es de esas pocas cosas que son única y exclusivamente nuestras. ¿Vas a permitir que sean otros los que decidan sobre él utilizando el estrés como arma?, ¿o vas a ser proactivo y a tener tú el control?.
Si decides que eres tú quien manda deberías conocer cuáles son las cuatro causas reales que generan estrés. Para sentirnos estresados no es necesario sufrir las cuatro, y no todo el mundo las sufre de la misma manera. Las causas son las siguientes:
Sin duda el estrés campa a sus anchas entre los desarrolladores de software. Con mucha frecuencia hay que crear cosas nuevas, usando técnicas, tecnologías o herramientas desconocidas, e incluso a veces inmaduras.
No sólo eso, sino que es muy fácil autoinculparse de cualquier fallo uno mismo asumiendo los errores de todos y de otros como propios. Aparte el trabajar con cierto aislamiento y sin realizar actividades físicas nos ayuda a retener ese estrés acumulado, pero por suerte hay muchas maneras de escapar de él, y la primera es conocerlo.
Os recomiendo que veáis este vídeo de Redes, el cual me ha animado a crear esta entrada:
Hay una frase que me gusta mucho del Sun Tzu, El arte de la guerra, que dice así:
Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro
Así que si tienes estrés plántale cara y deja de sufrirlo para siempre.
4 respuestas a Las cuatro causas del estrés
Javier
13 de Marzo de 2010 a las 0:02
Sólo el pararse a pensar sobre esto ya es un paso para conjurar al monstruo. Un abrazo
Raúl Expósito
13 de Marzo de 2010 a las 0:24
Pues si, a ver si esto puede ayudar a más de uno a abrir los ojos y a tomarse las cosas de otra manera.
Debo confesar que soy más sensible al 4º punto y que en estos tiempos de crisis he visto a más de uno pasarlo mal por el 3º.
Un abrazo Javi
Iván
30 de Marzo de 2010 a las 12:55
Según esto, los informáticos estamos siempre de relax, a ver:
1.- Utilizamos siempre en mismo sistema operativo. Incluso instalamos gadgets para no aburrirnos de él. No hay novedad.
2.- Ya no saltan pantallas azules, en linux no se cuelgan las X y Mac debe ser en plan Zen. ¿Impredecibilidad?
3.- Sensación de descontrol: quitando cosas como lo de la Línea de la Muerte (http://raulexposito.com/blog/2009/10/la-linea-de-la-muerte/, una vez te pasa, ya te lo sabes para la próxima) y similares, descontrol poco, el compilador te dice qué y dónde falla, y si no, tiras de debugger.. sólo es paciencia. Si hasta el efecto 2000 estaba previsto…
4.- Amenaza para la personalidad: Esto puede ser cierto estas tan pirado como para colgar en el tuenti las fotos de tu ultima borrachera y algún amargado las usa para sacarte los cuartos. Pero los informaticos somos seres recluidos en una sala oscura, siempre delante de una pantalla, a si que nuestra falta de vida social nos evita este problema.
En resumen, métete informático y túmbate a la bartola…
PD: no pongas preguntas antispam tan chungas, q no me sale la suma..
Raúl Expósito
30 de Marzo de 2010 a las 22:48
Si no fuera porque te conozco …
Un abrazo Iván