Recientemente he terminado de leer este libro, el cual he estado leyendo en paralelo con otros. Me ha resultado interesante y hasta ameno, de hecho se lo recomiendo a todos los aficionados a la informática y a la tecnología en general.
Tras haberlo leido me he quedado con una sensación hasta cierto punto parecida a la que se me quedó cuando vi la película de Piratas de Sillicon Valley: sabes que el contenido no es fiel ni imparcial, pero te ayuda a percibir las estrategias de grandes empresas del sector como Apple, Microsoft, Yahoo!, IBM o Google de una manera diferente.
En sus páginas cuenta cómo Sergey Brin y Larry Page crearon una empresa a partir de una idea y de cómo tanto la una como la otra han ido evolucionando a lo largo del tiempo. En este post Gimenete ha resumido la proyección que han tenido. Es el sueño hecho realidad que algunos tuvimos siendo adolescentes, aunque en nuestra imaginación nunca estuvo el llegar tan alto.
Entre líneas he podido ver algo tácito: una diferencia de mentalidad brutal. Google, al igual que otras como Twitter o Facebook, ha estado años quemando mucha pasta hasta que ha conseguido dar beneficios, y esa pasta ha salido de inversores que les han dado dinero aún cuando no existía un plan de negocio. Primero reunieron 1 millón de euros, luego 3 y luego 20, aquí si alguien consigue 3 millones de euros se compra un bloque de pisos y vive de alquilarlos. Mi amigo Cana me contó que tuvo la misma sensación de cambio de mentalidad cuando estuvo currando en Sillicon Valley.
El caso es que durante los primeros años crearon una plataforma, se hicieron una imagen de marca, se convirtieron en referentes y consiguieron una base de millones y millones de usuarios. En cuanto empezó a entrar dinero en la empresa, entró a manos llenas. En el libro comentan que gmail daba dinero incluso cuando funcionaba por invitaciones y todavía no había llegado al gran público.
Otro detalle que he podido detectar en cuanto al cambio de mentalidad ha sido el de las contrataciones y el de la búsqueda de talento. Es un clásico el que muchas empresas de aquí contraten por sistema a recién licenciados, sin experiencia, para poder subcontratarlos a un tercero y pagarles poco. En cambio Google abrió una sucursal cerca de Microsoft para “robarle” ingenieros con tanta experiencia como talento, de hecho esa es la auténtica guerra entre Microsoft y Google: la de mantener entre sus paredes a los mejores empleados. Pero es que Microsoft tampoco se queda atrás en esta carrera por reclutar a los mejores, ya que donó dinero a la Universidad de Stanford para que el nombre de su facultad de informática sea William Henry Gates III (Bill Gates), de tal modo que los estudiantes siempre le vean como alguien que cambió el mundo, alguien de quien hay que estar cerca. Toma mensaje subliminal.
No quisera terminar sin agradecerle a Iván García el haber comprado el libro y el haberlo donado a la oficina para que esté a disposición de todos.
Una respuesta a La historia de Google
Nuevos tutoriales sobre Google App Engine y Android - Raúl Expósito -
25 de Febrero de 2010 a las 23:38
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