Mi amigo Iván García me ha mandado recientemente una imagen que me ha hecho reflexionar. La imagen en cuestión es la siguiente:
Una vez escuché que:
la mejor manera de interactuar con un sistema informático es la de no darte cuenta de que hay un ordenador detrás.
Afortunadamente observo una cierta tendencia a tratar de conseguir que la tecnología sea cada vez menos fría y más humana, y es que el centro sobre el cual debe girar cualquier tecnología no es otro que las propias personas.
Pero el avance en la tecnología no posee inercia por si mismo, ya que el músculo que acerca la tecnología a las personas es el puramente económico. Si los fabricantes evolucionaron de las televisiones en blanco y negro a las pantallas TFT fue sencillamente porque los clientes fueron demandando nuevos productos a medida que la tecnología lo permitía y los fabricantes podían ofrecerles novedades: televisores en color, mandos a distancia, posibilidades de añadirles periféricos como el video, etc.
Lo mismo podríamos decir de otros dispositivos: el VHS fue reemplazado por el DVD, que parece ser que va a ser reemplazado por el BlueRay. Las maquinitas fueron reemplazadas por la GameBoy y ésta por la PSP. Las consolas pasaron de los enormes mandos con botones y cables al mando de la Wii, los móviles pasaron de ser en blanco y negro a tener pantallas en color, hacer fotos, ser táctiles, tener GPS, etc.
Pero todas las mejoras, todos los adelantos, tienen como todo en esta vida un objetivo noble y uno oculto: el noble es mejorar la tecnología y hacerla mejor, más cercana, más humana, ¿o es que ver las mismas películas en blanco y negro grabadas en una cinta VHS os parece mejor que verlas en un TFT desde un reproductor de BlueRay?. El oculto es, sencillamente, vender y ganar dinero.
Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la imagen del principio?. Tan sólo poneros en contexto. Quería que vierais que de lo que se trata es de conseguir que la tecnología llegue a las personas tratando que éstas olviden que hay un ordenador detrás, aunque ahora dejaremos las partes físicas y nos centraremos en el software.
En el magnífico libro “No me hagas pensar“, el autor declara que no aprendemos a utilizar aquello que nos rodea, sino que simplemente nos las apañamos para usarlo.
Ahora bien, ¿qué ocurre si nos vamos a la tercera aplicación de la imagen del principio?. Cualquier estudiante de informática te dirá que eso es su práctica de hacer una panadería, o un videoclub, o una tienda de ropa, que la hace con lenguajes de hace la tira de años y que funciona estupendamente. Innovación 0, dificultad baja. Sintiéndolo por el estudiante, lo podría hacer casi cualquier persona.
Estas aplicaciones son aplicaciones de gestión y tienen una gran base de CRUD, es decir, permiten crear, leer, actualizar y borrar registros de una base de datos. Si tienes suerte generarán gráficas y tal vez algún PDF, pero no esperes mucho más de ellas.
Muchos de los que somos del gremio hemos visto aplicaciones de este estilo a patadas y nos hemos aburrido como ostras desarrollándolas. En mi caso personal, además, pocas veces he podido trabajar con diseñadores gráficos que entendieran de usabilidad y que se preocuparan por los usuarios y por hacer buenas interfaces.
Todas estas aplicaciones son la fotocopia de la fotocopia de la fotocopia. Si acaso cambian en la metodología que se sigue para desarrollarlas y en las tecnologías, pero en poco más. Son el mismo perro con distinto collar. Aunque usemos las tecnologías y las metodologías más “modernas” para desarrollarlas no dejan de ser una fotocopia de la aplicación que estaba haciendo el estudiante y, por tanto, no tienen nada de innovadoras. No sólo eso, sino que además como usuarios tenemos que aprender a utilizarlas, sin duda un “buen paso” para ocultar el ordenador que hay detrás.
Si hiciésemos un buscaminas similar a los que ya hay pero con un lenguaje de programación nuevo, una metodología de moda y un menú diferente, ¿estaríamos creando algo nuevo?, ¿habría innovación?
En cambio si volvemos a la imagen del principio veremos que en las dos primeras opciones lo tenemos todo muy claro. No sabemos qué hay más allá de esa interfaz que se nos presenta, ni nos preocupa. No tenemos que aprender a utilizarlas. Muestran un mensaje directo y nos permiten hacer algo que sin tecnología no se podría hacer. El primero en conseguir esto hace lo que se llama innovar.
Hacer un juego de carreras quizá no sea demasiado innovador, pero el que los jugadores puedan girar el mando como volante y el que sea divertido lo hace más cercano a las personas y es ahí donde está la novedad. Los juegos de futbol tampoco son muy novedosos, pero poner sensores en futbolistas profesionales para grabar sus movimientos y hacer que el juego sea más real sí lo es. La idea base del juego ya existe, pero es el acercamiento al usuario lo que le da ese carácter de innovación.
Pero, ¿y si para esto usamos tecnologías algo antiguas?, ¿acaso no estamos innovando de todos modos?
Curiosamente tenemos asociada la idea de que para poder innovar es necesario utilizar siempre las últimas tecnologías, pero desde mi punto de vista esto no es cierto.
Es verdad que hay tecnologías que nos simplifican la creación de productos e incluso que nos permiten hacer cosas que con otras tecnologías no podíamos hacer, pero también debemos tener en mente que el fin último que perseguimos es hacer que las personas puedan usarlo, a ser posible sin que sean demasiado conscientes de que hay un ordenador detrás.
Por cierto, esta entrada ha sido escrita con ommwriter, que es un programa estupendo que también me ha recomendado mi amigo Iván García.
6 respuestas a Innovar es hacer algo nuevo, no utilizar las últimas tecnologías
Álvaro
8 de Enero de 2010 a las 1:43
La mejor aplicación es la que todo el mundo puede usar, da lo mismo la complejidad de lo que se quiere lograr…. lo claro es claro ahora y siempre.
ElAbueloCebolleta
10 de Enero de 2010 a las 16:06
Yo creo además que la imagen muestra dos formas de acercarse a la tecnología. Apple, Google tienen una idea y utilizan la tecnología para darle cuerpo. Y si no es suficiente, la mejoran (y además marcan tendencia). meorganizo.es, ommwriter, destacan más por ser dos buenas ideas, que por ser dos buenas aplicaciones. Y en el fondo lo “2.0″ sigue esta aproximación.
Lo clónico de los CRUD.. tampoco dan para mucho más, tienen un propósito bastante acotado. Y suele venir de unos requisitos ya determinados, lo cual tampoco da mucho juego. En lo empresarial, los CRM tampoco han evolucionado tanto como otros paradigmas de negocio tipo BPM, donde el soporte a una idea es más relevante que a la información puntual el sí…
Raúl Expósito
10 de Enero de 2010 a las 17:21
Gracias por los comentarios,
Lo mismo es una proyección mía, pero juraría que muchos técnicos vemos un producto nuevo, igual o más limitado que uno anterior, pero con tecnología más novedosa y creemos que lleva algo de innovación dentro. Solemos despistarnos y ver a la tecnología no como el medio sino como el fin.
Recuerdo haber visto a los empleados de un call center usando terminales contra un as400 con sólo un teclado y ver que eso funcionaba perfectamente y a la velocidad del rayo. Me consta que hay sistemas que se han renovado haciéndolos web y lo primero que han notado ha sido una falta de productividad enorme: el teclado no es tan rápido, hay que usar el ratón, las nuevas tecnologías son más pesadas sin tampoco darme nada a cambio como usuario, etc.
Yo creo que la clave está en lo que comenté un poco antes de que tenemos que ver a la tecnología como el medio y no como el fin. Aplicar la tecnología en un contexto donde consiga algo que antes no podía hacer para mi es innovar.
Saludos
David
12 de Marzo de 2010 a las 0:50
Para cuando el sistema operativo que tenías en mente, ya hece casi más de 10 años, supongo que lo abandonaste… lástima porque Windows parece que va para atrás, cada vez más requisitos, cada vez más molesto…
Raúl Expósito
12 de Marzo de 2010 a las 1:00
Bueno, es que hace 10 años no llegaba a imaginar lo que realmente es hacer un sistema operativo
. Lo que sí recuerdo, y de eso hace más de 10 años y posiblemente de 15, es cierto juego de una mosca en ascii que empezamos a hacer. Eso sí que lo podría acotar y con eso sí que me atrevo fíjate
Un abrazo David
David
12 de Marzo de 2010 a las 10:19
La mosca… no sé si lo comentamos o hemos tenido la misma idea… un jueguecito donde tenías que dar la paliza a un humano hasta que lo sacaras de los nervios o volando a velocidad a tope con vista casi nublada intentando esquivar todos los objetos que te encontraras en sitios cerrados como hospitales, centros comerciales… en fin creo que si se hiciera bien… podría tener gran exito como el tetris. Un juego que no se excede en los gráficos pero muy entretenido.
Quedará eso en nada? ya nos copiaran la idea.. ya…